Las comparsas de Mataró
- La Familia Robafaves. De los Gigantes de Mataró tenemos conocimiento desde el s. XVII. La Familia Robafaves está formada por: Robafaves y la Giganta, su hija Toneta y su marido, Maneló. Son unos gigantes muy queridos por los mataronenses. Robafaves tiene su propia leyenda sobre el origen de su nombre. De las distintas variantes elegimos la historia que describe Joan Amades en su libro Gegants, nans i altres entremesos" ("Gigantes, enanos y otros entremeses): Una vez los Gigantes de Mataró fueron a Argentona y cuando, ya acabada la fiesta, volvían a casa, los portadores se enamoraron de unas preciosas habas (fabes en catalán) que verdeaban en un campo cerca de la carretera. No pudiendo resistir la tentación, abandonaron los gigantes en medio del camino y se lanzaron al campo para robar una buena cantidad de habas, que escondieron bajo la barriga del Gigante; se compincharon con el que tocaba el flautín y le dijeron que irían a medias, pero que no los delatara. Cuando la gran pareja entró en Mataró, un grupo de niños los rodeó y con mucha insistencia les pidió que bailaran. Los gigantes se resistían, ya que con la sobrecarga que traían no podían bailar, pero al final tuvieron que hacerlo. Y mientras bailaban, con las sacudidas las habas fueron cayendo al suelo. La admiración y los chistes fueron grandes, y desde entonces le quedó el mal nombre de Robafaves al pobre Gigante, que no tenía ninguna culpa.
- Los Enanos. Actualmente son dieciocho los cabezudos que divierten a los más pequeños con sus carrerillas y bailes: el Bufó (el Bufón), el Pagès (el Payés), la Bruixa (la Bruja), el Macer seriós (el macero serio), el Macer rialler (el Macero risueño), el Follet (el Duende), l'Arlequí (el Arlequín), el Xinès (el Chino), la Mulata, el Comte (el Conde), el Moro, Carrau, la Vella Blava (la Vieja Azul), la Vella Verda (la Vieja Verde), Patufet, Jonàs, Mataties (Matatías) y Biada.
A la Familia Robafaves y a los Enanos los acompaña la música del flautín. Las figuras también tienen unos bailes propios: el baile de Grandes (Robafaves y la Giganta), el baile de Pequeños (Toneta y Maneló), el baile de Cuatro (los cuatro Gigantes a la vez) y el baile de Enanos (ball de Grossos, ball de Petits, ball de Quatre y ball de Nans, respectivamente).
- El Águila. Recuperada en el año 1987, a pesar de que la figura está documentada desde el siglo XVII, es la comparsa más solemne y representa al ciudadano en los actos donde tienen presencia los miembros del consistorio. Sus movimientos y bailes son majestusos y elegantes. Los músicos que la acompañan son los ministrils, que tocan fiscornos, tarotas (instrumento catalán ya en desuso), tarotas tenores, tiples y tambores.
- El Drac (el Dragón). Esta figura está inspirada en el dragón que hay en el casco de Robafaves, y apareció en la ciudad cerca de la fecha de Sant Jordi del año 1991. Le gusta salir de noche y compartir sus bailes de fuego muy de cerca con la gente. Tiene un protagonismo especial en el día de Sant Jordi. Recientemente, fruto de sus cortejos de fiesta mayor, ha salido el pequeño Dragalió.
- El Dragalió. Hijo del Dragón, es una figura de fuego infantil juguetona y divertida que apareció por Las Santas del año 2007. El Dragón y el Dragalió tienen el acompañamiento musical de los timbaleros.
- La Momerota. Es la primera figura de fuego que recupera la ciudad, en el año 1979. Tiene un baile propio alegre y vistoso, acompañado por la música de la chirimía y el tambor.
- La Momeroteta. Es la hija de la Momerota. Nació en el año 1982. También tiene música de chirimías y tambores y baile propios.
- Las Diablesas. Es uno de los pocos grupos totalmente femeninos como grupo de fuego partícipe de los pasacalles y correfuegos de las festividades. El grupo nació en el año 1985 y tiene una música de tambores interpretada por los Tabalers do Maresme, y un baile propio.